QUE ÉS LA VIDA SINÓ UN BATEC D'AMOR ( QUE ES LA VIDA SI NO UN LATIDO DE AMOR )

lunes, noviembre 02, 2009

DATOS FERTILIDAD

Me acaban de llegar los datos sobre la atención sanitaria en el área de mi competencia de la Generalitat de Catalunya del año 2004 (el estudio se hizo entre 2004 y 2005 y llega ahora Oct 2009)
Parece que hay (no llegan y redondeo todas las cifras) a 500 comadronas en toda Catalunya ofreciendo asistencia en materia procreativa y sexual en el área de atención pública de la red sanitaria. La cobertura teórica de la población femenina de mujeres en edad fértil esta sobre 1.300.000 censadas (sobre los 7.000.000 habitantes) es decir hay zonas que hay una comadrona cada 3000 mujeres y otras cada 9500, o sea una brutal carga asistencial ya que el servicio de atención en el área mateno-infantil y sexual esta apoyado genéricamente sobre las comadronas.
(Las comadronas tienen responsabilidad exclusiva en el tema de toda la educación sanitaria sea gestacional, postnatal o perimenopausicamente; el control prenatal y la discriminación de riesgo es a su cargo en un 100% de las visitas de asistencia primaria)
Con este panorama es imposible ofrecer calidad asistencial y así mismo conseguir elevar la tasa de partos eutocicos (media de 60% con una tasa de cesáreas más alta de un 20%)
Teniendo en cuenta de que la tasa de natalidad no está excesivamente disparada, a pesar de que las mujeres inmigrantes (el record se lo llevan las marroquíes) aportan un nuevo impulso a la fertilidad de la pirámide poblacional, estamos por debajo de la cifra de recambio –sobre 2 estamos a 1,4-
Se puede concluir que las comadronas o son una especie de “super-womans” o no hacen su trabajo con rigor o no saben lo que hacen simplemente intentan llevar a cabo tareas y cursan muchos papeles o no se entiende que asistencia ofrecen pues en los servicios existe una clara definición de individualizar la atención sanitaria y los cuidados y no salen los números ni trabajando 36 horas a la semana.
Existen datos curiosos como que en el Valle de Aran con solamente un Hospital de referencia y una media de 3000 partos anuales hay un porcentaje elevadísimo de prematuridad y bajo peso (esto último puede entenderse por la altura con respecto al nivel del mar); de todos modos la palma se la lleva Barcelona ciudad y alrededores. En las tierras del Ebro, que es el área poblacional más pequeña, es decir un ratio asistencial menos estresante- tienen menos partos y menos de todo pero no bajan las tasas de cesáreas en exceso. Me llama la atención que no consten en ningún lugar las interrupciones espontáneas de la gestación y los legrados y que eso no se haya valorado también por zonas.

En cualquier caso me parecería interesante encontrar datos similares en el extranjero u en otras comunidades autónomas (lo sugiero a la Generalitat) para contrastar las similitudes y las diferencias – tasas de partos eutocicos, cesáreas, porcentajes- (a no ser que no se hayan teniendo en cuenta con qué criterios se está evaluando la asistencia) para ver con mayor claridad algo que queda en discreta evidencia en el estudio: las comadronas son “comodines” pero poco protagonistas de un terreno propio que no genérico en la materia

jueves, octubre 15, 2009

SERVICIOS PROFESIONALES (bis)

En vista de varias llamadas para conocer que hago he decidido escribir en mi bitácora una síntesis de las posibilidades de servicio profesional en partería- fertilidad humana que ofrezco en mi ejercicio libre (existe otro similar en área obstétrica)
Como comadrona tengo capacidad para atender, asistir y asesorar a las mujeres tanto pre-gestacionalmente, como en cualquier tema relacionado con su fertilidad femenina.
Es evidente que en el terreno de la procreación humana, el sesgo ideológico puede determinar límites asistenciales en la práctica y además los protocolos y los requerimientos de control pautan muchas veces las posibilidades de información y autoconocimiento femeninas.
Mi consulta tiene como objetivo individualizar la asistencia y por tanto siempre es la mujer y sus posibilidades las que pautan la atención ofrecida ( pero ello no significa que asesore en situaciones decisión personal) ; puedo también ofrecer ayuda verbal para que la mujer se aclare sobre algún tipo de problemática personal en el área de su sexualidad y o fertilidad pero no ofrezco apoyo para ningún fin (terapéutico o no: problemas de frigidez, interrupciones voluntarias, insatisfacción sexual, resolución facultativa de enfermedades de transmisión sexual,…)
Las visitas se concretan en un objetivo: consulta sobre perine, mantenimiento en la perimenopausia, o cualquier explicitación sobre alguna cuestión concerniente al tema de la anatomía y fisiología femenina lo que incluye los métodos de autoconocimiento del ciclo menstrual y/o genital femenino.
Puedo realizar un seguimiento en planificación familiar natural, o bien para conseguir o para evitar una gestación y evidentemente puedo ayudar en la utilización de métodos de barrera.
Doy charlas públicas sobre los temas femeninos de interés vinculados a la fertilidad humana tanto a mujeres, como a público en general en symposiums, ferias o similares y evidentemente a público adolescente en colegios de enseñanza secundaria.
Trabajo, en general, individualmente o máximo con la pareja; a veces se pueden organizar sesiones en grupo para elaborar algún aspecto interesante que es más fácil al contrastar experiencias.
Las sesiones duran alrededor de una hora y media y pretenden ser una guía actualizada de las posibilidades o referencias del tema motivo de la sesión
Mi disponibilidad es absoluta, siempre se me puede localizar y consultar cualquier cuestión, pero no pretendo generar dependencias ni coartar las libertades personales en este terreno.
Saludos

lunes, agosto 24, 2009

POSICIONAMIENTO Y TIEMPO

Leyendo un artículo de una psicoanalista bastante demagógica se me ocurrió escribir este blog
La autora empezaba su relato hablando de “la carencia de autoestima de las mujeres y de su “instalación” en ser para otros/otras, que las sitúa en cierta posición que donde velando por los demás ignoran su propio bienestar”. Ya en este primer párrafo me asalto cierto malestar en la lectura reiterada de un discurso que resulta cansino y caduco.

Si se ignoran las mujeres, es porque comparten el mal de muchos, y eso no se sirve en exclusiva solamente a unas mujeres “referidas” a los demás, no obligatoriamente la “caridad” incluye la omisión de una misma (y menos actualmente en nuestro primer mundo, ya que empieza a no haber tantas mujeres generosas y gratuitas en la ordenación y percepción de su tiempo para su dedicación altruista a los otros/otras)

Posteriormente liga estos aspectos a la posición de inferioridad ante los profesionales de la salud, haciendo una “lectura” de cierta impronta patriarcal y jerárquica de sus percepciones y empieza a desarrollar aspectos de “calidad y calidez” en la atención sanitaria a las mujeres.

Bueno pues desde mi punto de vista, para que las mujeres pregunten, decidan, asuman y participen en su salud, requiere no tan solo que los servicios sean más “humanos” (¿!) sino que las propias mujeres (como todos los demás) deseen no suprimir sus males sin conocer a qué son debidos, a que las mujeres (como los hombres) busquen aprender algo de lo que les sucede, a qué todos escuchemos mejor el aspecto emocional de nuestra existencia. Porque no tiene ningún sentido desde ningún punto de vista que las personas se regodeen en su enfermedad, ni evidentemente en lo que dicen de ella, porque aceptar los síntomas no quiere decir nada, porque hay cuestiones corporales que no pueden ser “descrifadas” para ser modificadas, máximo para ser comprendidas y conocidas pero que seguro van a requerir un tratamiento (global, específico y sobre todo no breve o apurado como se pretende en nuestro (en el particular –que se espera de la terapéutica- y en el general –asistencial-) sistema de salud que todo lo puede y puede con todo)

Otra cuestión es que hago como individuo con lo que me ocurre y como me sostengo y me posiciono con lo que siento, eso si puede requerir un trabajo que será largo, a momentos doloroso y muchas veces costoso económicamente hablando (si tenemos que pagar sesiones psicoanalíticas) y que evidentemente poca gente esta dispuesta a realizar.

Porque me parece, que muchos de nuestros males los alimentamos con nuestra propia actitud, aunque siempre podamos acusar a los servicios sanitarios (en este caso, es decir afuera de nosotros) de lo que nos incumbe a cada uno, en su forma de vivir y afrontar su vida. Tener conciencia de sí, no significa sumergirse en la propia subjetividad reafirmada, pues entonces aparecen los fantasmas cabalgando los deseos y pretendiendo modificar la realidad peligrosamente.

Medicalizar la vida es penoso, pero estamos todo el día medicalizandolo todo, por comodidad, por falta de tiempo, por desidia, por cierta aspiración egotista y placentera de nuestro presente.
Y eso no quiere decir que los profesionales (de cualquier disciplina) puedan ser negligentes, autistas, desagradables, groseros, impertinentes, despreciativos, secos, escuetos, pero como todos cuando hacemos algo: deberíamos estar comprometidos con el otro y eso es cierta actitud de entrega a los demás, que nos exige a nosotros mismos auto-inspeccionarnos, escucharnos y poder no proyectar delante del otro/otra, pero para eso cada uno esta obligado a trabajarse personalmente, no olvidando que se espera de nosotros también habilidad manual, competencia clínica y diagnóstica y resoluciones prescriptoras, pues cuando una mujer acude a un servicio la motiva una necesidad y la expectativa de una certeza.
Difícil terreno donde muchas veces nada esta fijado y el devenir nunca esta evidentemente descrito.
Además hay otra cuestión muchas veces llegar a cierta relación que permita captar los significados requiere más de un encuentro y la paciencia para perseverar en la búsqueda de cierta vía personal de cuidado y curación, que muchas veces tampoco tiene que ver con el tiempo de la enfermedad o la necesidad que motiva el encuentro.

Casi se me olvida, a pesar de todo, hay mujeres, gente que no desea hacer nada de nada y prefiere seguir siendo ciega/o y sorda/o así mismos.

viernes, junio 26, 2009

QUEJA ANTE LA OPORTUNIDAD PERDIDA

Es una pena que se haya desaprovechado el momento renovado (modificación del programa formativo de la especialidad de matronas, BOE 6 mayo 2009), para incorporar la necesidad de la discusión sobre los modelos de cuidados en partería.
Vuelta de nuevo a perder visión para conformar un profesional guiado por un marco conceptual propio debatido y con un perfil de funcionalidad claro.
No entiendo porque no hay deseos de referencia peculiar en los equipos multidisciplinarios de salud que cada vez son más necesarios ante la exigencia y la pluralidad de vectores en nuestras sociedades occidentales.

Me sigue pareciendo penoso, andar escondidas entre un modelo bio-médico que no permite nuestra visibilidad y que nos condena a la tecnología para definirnos.

Después de tantas palabras en el siglo XX, nuestra herencia en la primera década del XXI, obvia aquello que permitió a la enfermería pasar de oficio a profesión. La nuestra (la partería) que por merito propio siempre fue profesión –pues sus referencias de arte como ciencia escrita son bien antiguas-, se sitúa en ese limbo que les debe parece cómodo a nuestras lideres, cuando solamente evidencia su falta de formación filosófica, ética y epistemológica.

Me duele ser yo misma quien denuncie eso, que ninguna otra voz pueda gritar como mínimo la falta hacerla patente. Queda feo que mi intento de ordenar ética y conceptualmente con el libro ”Ser comadrona: una manera de pensar”, halla sido el único parámetro para conseguir una medida propia.
Y no hago la queja por no ser escuchada, sino por constatar que además de ser negada en la autoría o el precedente, las mismas lideres que han consensuado la modificación de la especialidad fueron las primeras en beber de ese texto y en ordenar sus propios discursos, en los albores de este nuevo siglo, con argumentos, tesis y reflexiones tomados no con deseo de crecer, sino con evidente estafa de un pensamiento que les quedaba bien en su discurso pero que era falto de fondo como consecuencia de la expoliación del que había sido creado.

Espero que a pesar de todo, en algún momento alguien de nuevo recupere la oportunidad de demostrar que importante es, decirse y saber decir lo propio para que la existencia profesional tenga plena capacidad de aportar a la realidad referentes creativos en salud procreativa.

ACLARACION

Están corriendo por la red ciertos textos discursivos, demagógicos y oportunistas que remiten a concepciones ideológicas genéricas y universales que me parecen estériles
Hace tiempo que percibí que lo absoluto no tenía mucho sentido al hablar de las personas y de la existencia en nuestro tiempo, que la vida es movimiento y…. (Bueno lo otro no viene al caso).
Y por ello decidí que mi labor profesional asistencial pasaba a ser planteada en su desarrollo global como individualizada, pues las diferencias personales son las que marcan la pauta, el ritmo, la forma y evidentemente el camino para alcanzar objetivos realistas, no frustrantes y de crecimiento personalizado.
Eso me permitió poder articular un discurso donde las mujeres, cada una en su singularidad, tuviesen, fueran, estuviesen presentes de un modo real y autentico. No slogans sobre los fines, sí discursos sobre las posibilidades; pero parece que no he suscitado muchas seguidoras en el campo que me es propio. Pues los discursos en estos momentos siguen siendo que a partir de pequeñas trazas de realidad se generan análisis y axiomas más o menos elaborados sobre prototipos o compendios con afán filosófico.

Hace muchos años (década de los 90) se creo en este país en Barcelona, por primera vez, un grupo de auto-ayuda para el amamantamiento materno (que por cierto la palabra no viene de amor, sino de mama –glándula mamaria-) llamado GALA, la iniciativa surgió en el seno del movimiento feminista y allí tuvo su sede (Ka la Dona en Gran Vía) , por unas mujeres-madres que habiendo parido en su domicilio intentaban recuperar esa experiencia pero conscientes de lo que ponían en juego y por tanto con deseos de poder apreciar sus contradicciones, sus anhelos, sus gozos y sus límites al hacerlo.
Ello determinó que el grupo no se definiera como grupo de lactancia materna, sino como grupo de ayuda para las mujeres que desean amamantar. En aquel momento era una novedad el tema, pues existía poca documentación, escasa experiencia oral, una generación ausente del intento y muchos frenos, resistencias y barreras para conseguir que funcionara el tema de dar de mamar.

Realmente conseguimos, gracias también a una campaña subvencionada por el Ayuntamiento de Barcelona llamada “Lo mejor es intentarlo” –“EL millor es intentar.ho”- poner de moda el tema y que la posibilidad de la lactancia materna fuese real.
Pero siempre se dan las dos caras de la moneda y además del cansancio del esfuerzo, con ese impulso empezaron los problemas. Nuevas mujeres se apuntaron, las primeras como siempre más fundamentalistas, deseaban repetir ciertos esquemas anglosajones que dilapidaron la idea de ayuda para ser más demagógicos: “La leche materna” (origen de cierta confusión entre ser mujer y amamantar o convertirte en mamífera súbitamente).
Y la aparición de otras mujeres que pretendían ofrecer simplemente consuelo en el intento de amamantar sin ir más lejos en su compromiso de ver que pasaba con el tema y que implicaciones tenía.
Evidentemente al paso del tiempo las pioneras dejaron de tener hijos y de sostener al grupo y florecieron otras propuestas de la mano de quien no tenía pecho que ofrecer o de quien tan siquiera tuvo hijos para amamantar, que al cabo de los años escriben sobre lo importante de ser criados al pecho y no por ejemplo aportan elementos de sostén a las mujeres que adoptan para no ser objetos de sus propios deseos, sino protagonistas responsables de tal ardua decisión.

Bueno pues explicitado lo que me parece historia pura y dura, quisiera dejar claro que siguen existiendo numerosos problemas en cuanto al tema del amamantamiento.
Me parece irreal que se promueva el amamantamiento materno durante 6 meses como única alimentación ( por lo que por otra parte no estoy de acuerdo en esa sistematización pues depende de algunos factores en relación al crecimiento de cada bebé en cuestión) y que no se halla ejercido ninguna presión para conseguir como mínimo una baja materna del mismo tiempo.
Que se promuevan bancos de leche materna sin incentivos sociales y laborales para las madres que generosamente (por naturaleza o esfuerzo) decidan apuntarse al tema (y sabemos que en España somos el primer país del mundo en donación de tejidos para trasplantes)
Que se rodee de obligatoriedad a las mujeres en referencia a su decisión (en estos momentos ausente) de decidir amamantar en exclusiva, pues si no fuese obligatorio habríamos conseguido una mayor perdurabilidad del tema a largo plazo y no siempre se obvian los biberones en el periodo neonatal.
Además que para colmo, ahora las mujeres empiezan a contar cuestiones inverosímiles de sus experiencias de amamantamiento, tales como en una re-lactación (de bebé adoptado) conseguir producir suficiente cantidad de leche para amamantar los seis primeros meses de vida!!!; ( y que conste que me creo las excepcionalidades) pero, o bien la virtualidad de la red ofrece cierto anonimato que suscita que las fantasías ya no tengan límites o se da cierto afán intencionado de heroicidad engañosa y siniestra para el resto de las mujeres y sus posibilidades reales de crecer en sus intentos vitales sean del tipo que sean.
Es preciso cierta revisión y no creerse todo lo que se puede leer alegremente, amén de mantener cierta rigurosidad en cualquier tema, pues no todo lo que se puede decir, sirve para algo, ni se puede sustentar para el conocimiento humano, pero simplemente aquí aclarar lo que me parece ilusorio, capcioso y oportunista.

jueves, junio 04, 2009

RWANDA: Fertilidad vital

De regreso, ya descansada y conociendo que vuelvo en Noviembre, nuevos proyectos, continuación también de lo iniciado, reencuentros.
La experiencia ha sido intensa, creo que en África todo tiene la particularidad de ser intenso y no solamente por que sea yo, una europea, sino porque hay tanta vida, a pesar de las condiciones pues la naturaleza tiene tanta fuerza y presencia (sea en su vertiente desértica o frondosa).
Los rwandeses del norte, son gente reservada, introvertida, descarada al mirarte y distante al contactar, no eluden el contacto físico pero sus muestras de afecto son controladas y contenidas.
Al principio son difíciles para acceder a establecer comunicación, escudriñan y observan, pretenden responder a lo que se espera de ellos (o a lo que ellos creen que se espera de ellos); pero con tal inocencia que puedes, con cierta rapidez, adelantarte a sus respuestas y pedirles cuando se deciden a actuar, una respuesta más sincera o veraz.
El curso estaba bien diseñado y eso me ha permitido que a pesar de las diferencias poder, con un hilo conductor, ir más lejos que las formas (están condicionados y restringidos a ellas) y abrir algunos nuevos espacios y horizontes; espero les haya sido útil plantearles que el desarrollo pasa por individualizar los cuidados y no por su generalización, que ofrecer servicios sanitarios universales no puede significar, no debe hacerse, anulando las particularidades de cada ser humano en cada encuentro. Creo que eso debe ser esencial para que puedan aprovechar los países en desarrollo, el avance que nuestro mundo más “próspero” les puede ofrecer (sólo podemos exportar la conciencia de nuestros errores para que no se reproduzcan por su esterilidad)
Creer en algo supone también la oportunidad de una recreación en la novedad, en el reintento de ser y eso debe ser lo que suceda en los lugares donde se intenta componer ciertos servicios de salud a la población que sufre y padece como el resto de los mortales.
Es preciso entusiasmar al otro en su propio proyecto, en su propia responsabilidad vital, laboral, histórica y coyuntural. Las relaciones humanas siempre son fuente de emoción, intercambio y de recreación de vida.
Mi encuentro con las deficiencias, con cierta lentitud, con el desorden de donde emerge tanta vida, ha sido una prueba para darme cuenta de las tensiones, contener los impulsos, gozar de las esencias y entregarme a las circunstancias inevitables con confianza y serenidad.
Estoy contenta de haber ido, de la posibilidad de volver también y tan sólo anhelo que cierta visión clínica del arte de la partería sea capaz de trasmitirse en la práctica con la misma facilidad en la que los seres humanos pueden vivir sus días y sus noches bajo la inmensidad del cielo, en esta tierra.

martes, marzo 31, 2009

RWANDA

A finales de Febrero me confirmaron algo que iba gestándose desde el otoño, la posibilidad de ir a trabajar como comadrona a Africa. Desde el año 1997 que estuve en Diembering (Casamance de Senegal) la idea de volver había reaparecido alguna otra vez, como hipótesis en mi cabeza (Africa tiene una fuerza muy especial, si has estado es difícil que lo olvides), pero no se me ocurría el modo o bien porque no deseaba repetir la experiencia de ese año en esas condiciones –en un sitio que no habían pedido a nadie y con un planteamiento tan abierto que como hipotético resultaba muy defraudante- o porque no me imaginaba como llevar a cabo cierto desarrollo profesional útil tanto para los nativos como para mí.
Al inicio de este curso académico (desde mi pertenencia a la Universidad como docente, parece que los años se inicien en proyectos también con el curso) y lleva de actividad en mi consulta, las perspectivas de cómo podía trabajar aquí y de que en realidad era francamente valioso hacer cada vez aparecían más insatisfactorias. Muchas demandas de mujeres irreales desde mi punto de vista; mucha formación continuada muchas veces vacía de sentido o de creatividad, de algo que abra algún horizonte nuevo. En esas la idea de marchar empezó a tomar peso y en ello, apareció la demanda de Matres Mundi de qué necesitaban comadronas para Rwanda y el Congo, con proyectos entre 1 mes y 3 meses respectivamente y me anime a telefonear. El mes me parecía más oportuno, en Senegal durante 6 semanas me añore muchísimo; el conflicto bélico era lo que me frenaba más. Al final se fue concretando y parece que mi currículo les aprecio más oportuno pues la idea es ir a impartir un curso sobre cuidados prenatales y postnatales a un Hospital que es un centro de referencia para 11 pequeños centros asistenciales en la zona oeste del país, en Ruli. El Hospital es el proyecto de unas monjas de origen catalán, que hace años están allí y han hecho una buena labor sanitaria. Posteriormente he localizado a un grupo de Vic que organizan viajes para llevar material y parece que el centro es muy conocido aquí en Europa.
Llevo desde entonces, casi encerrada leyendo, buscando y ordenando conocimientos en francés para el viaje. Ha habido momentos de desesperación, pues no conozco la zona, ni la gente, ni sus necesidades y casi ni tan siquiera lo que ya se ha realizado allí, pero ilusionada pues se abre para mis últimos años profesionales una nueva etapa. Aquí parece que no cuaje, pero reordenado mi bagaje profesional y clínico en un lugar sin excesivos recursos y con deseos puede ser que sea mucho más útil a los demás y me sienta con ello más satisfecha yo misma.
Espero ser realista, práctica y capaz de adaptarme y ofrecer lo mejor de mi misma a donde me dirijo. Eso no quiere decir que deje mi ejercicio libre aquí en Barcelona, pero espero que sirva para perder presión aquí y poder acompañar individualmente aquí lo que allí puedo ofrecer de un modo más social y cerrar cierto círculo sobre cómo hacer las cosas.
Si todo va bien en Noviembre se puede volver para ayudarles a reordenar nuevas vías de cuidados en otra zona del país, parece que hay posibilidades y así lo he manifestado a la organización: que deseo tener cierta continuidad en esta nueva etapa como cooperante sanitario.
Vamos a ver que tal y si es posible para mí, aprovechar todo lo que sé y ofrecer algo nuevo a quien lo necesita, a pesar de la raza, de la cultura, del idioma y de las circunstancias.